El estrés aparece en muchas situaciones y tener una temporada de mucha presión en el trabajo no significa necesariamente sufrir burnout. Hablamos de síndrome de burnout o desgaste profesional cuando ese estrés laboral se mantiene en el tiempo y acaba produciendo un desgaste profundo. La persona se siente agotada, empieza a distanciarse de su trabajo y tiene la sensación de que ya no lo hace bien o de que su esfuerzo sirve de poco. Va más allá de estar cansado después de una semana complicada.
Para comprender mejor este problema, sus primeros síntomas y cómo abordarlo desde la psicología, entrevistamos a Juan Blesa, especialista en Psicología del Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba, quien nos explica la diferencia entre una etapa de alto estrés y el burnout laboral.
¿Cuáles son los primeros síntomas de burnout o desgaste profesional que una persona debería identificar para buscar ayuda psicológica especializada?
A veces lo primero que se nota es que duermes peor, te cuesta concentrarte o estás más irritable de lo habitual. Ir a trabajar se hace cada vez más pesado y vas perdiendo las ganas. Son señales que pueden tener distintas causas, así que habría que ver qué está pasando en cada caso. Recomendaría pedir ayuda si esto se mantiene o está afectando al descanso, a las relaciones o a cómo te encuentras en el día a día.
¿Cuáles son las profesiones o sectores con mayor riesgo de sufrir burnout?
Los trabajos en los que se atiende o se cuida a otras personas, como ocurre en el ámbito sanitario, pueden ser especialmente exigentes. Pero también hay que mirar cómo se trabaja: la carga que se asume, los horarios, el apoyo que se recibe y el margen que tiene uno para tomar decisiones.
Dentro de una misma profesión las condiciones pueden ser muy distintas.
¿El tratamiento del burnout siempre requiere terapia psicológica?
No necesariamente. Depende de cómo esté la persona y de cuánto le esté afectando. En consulta, lo primero es entender qué le ocurre, desde cuándo y qué está contribuyendo a que siga así. A partir de ahí se plantea el trabajo. Puede hacer falta abordar el estrés, poner límites o recuperar rutinas que se han ido dejando.
También hay que ver qué cambios son posibles en el trabajo, porque las condiciones laborales tienen mucho peso en este problema.
¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse del burnout con atención psicológica especializada?
Sin conocer el caso, no daría un plazo. Hay que ver cuánto tiempo lleva la persona así, cómo se encuentra al empezar y si puede cambiar algo de lo que la está desgastando.
Si la situación laboral sigue siendo la misma, eso también influye en la recuperación. Durante las sesiones se va revisando cómo está y si lo que estamos haciendo le está ayudando.
¿Qué estrategias de prevención de burnout recomienda?
Intentaría cuidar el descanso y mantener tiempo para la vida fuera del trabajo: ver a otras personas, hacer cosas que nos gustan y poder desconectar.
También prestar atención cuando empezamos a sentir que no llegamos a todo, en lugar de dar por hecho que hay que seguir aguantando.
Por supuesto, la organización tiene su parte de responsabilidad: revisar cargas, recursos y el apoyo que se ofrece a los trabajadores. Si se está pidiendo más de lo que se puede asumir, eso necesita una respuesta en el propio trabajo.
¿Qué hacer si mi pareja, familiar o alguien cercano sufre burnout?
De entrada, escuchar y preguntar cómo está. Algo tan sencillo como “te noto muy agotado últimamente, ¿qué tal estás?” puede ayudar a empezar la conversación.
A veces, con buena intención, nos ponemos a dar consejos antes de saber qué necesita la otra persona. Ofrecer ayuda con algo concreto o acompañarla a buscar atención puede ser más útil. Y evitaría comentarios como “todos estamos cansados”, porque hacen difícil que siga contando lo que le pasa.
¿Cómo afecta el burnout a la vida familiar y social de un paciente, y qué papel juega la familia en el proceso de recuperación?
Ese agotamiento también se lleva a casa. Puede haber menos paciencia, más discusiones o pocas ganas de hacer planes y estar con otras personas.
Esto puede generar malentendidos si en casa no se sabe qué está pasando. Hablarlo y acordar en qué se puede ayudar facilita las cosas.
Quienes acompañan también necesitan descanso y espacio para expresar cómo están viviendo la situación.
¿Cuál es la diferencia entre burnout y depresión? ¿Es posible tener ambos?
Una persona puede tener burnout y depresión al mismo tiempo y hay síntomas que se parecen. El burnout está relacionado específicamente con el trabajo. En la depresión, el malestar puede abarcar de forma más general la vida de la persona.
Además, la OMS considera el burnout un fenómeno ocupacional y no lo clasifica como una enfermedad.
Por eso hay que valorar bien lo que está pasando y comprobar si, además del desgaste laboral, hay una depresión que necesite atención.
¿Dónde puedo encontrar más información sobre el burnout?
Si deseas ampliar información sobre la definición oficial del burnout y las recomendaciones de prevención, puedes consultar estas fuentes de referencia internacional. La OMS describe el burnout como fenómeno ocupacional y el INSST analiza sus consecuencias y medidas preventivas en el entorno laboral.
¿Sientes agotamiento laboral o sospechas de síntoma de burnout?
Si crees que puedes estar viviendo un desgaste profesional que afecta a tu salud y día a día, en el Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba podemos ayudarte a evaluarlo y acompañarte en el proceso de recuperación. Pide cita con nuestro equipo de Psicología.
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