La demencia es uno de los grandes retos de la neurología actual. Afecta a más de 50 millones de personas en el mundo, y la enfermedad de Alzheimer representa entre el 60 y el 80% de todos los casos. En España, se estima que 800.000 personas conviven con la enfermedad de Alzheimer, aunque muchas no llegan a ser diagnosticadas.
En el Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba, contamos con un equipo especializado en el diagnóstico precoz, tratamiento y seguimiento de pacientes con demencia y Alzheimer, ofreciendo una atención integral tanto al paciente como a su familia.
¿Qué es la demencia y en qué se diferencia del Alzheimer?
Es habitual confundir ambos términos. La demencia no es una enfermedad en sí misma, sino un síndrome neurológico progresivo caracterizado por la pérdida de la capacidad cognitiva. Afecta principalmente a la memoria y el lenguaje, pero también se altera la orientación tanto temporal como espacial, la capacidad de cálculo y el aprendizaje.
La enfermedad de Alzheimer
El Alzheimer es la principal causa de demencia, representa entre el 60 y el 80 por ciento de los casos de demencia diagnosticados. Esta enfermedad neurodegenerativa surge por la alteración del funcionamiento de las neuronas debido a cambios degenerativos que aparecen en el cerebro. En los primeros años de la enfermedad, no suelen aparecer síntomas de deterioro cognitivo pero conforme transcurre el tiempo, la enfermedad progresa y empiezan a detectarse alteraciones en la memoria y el lenguaje dando lugar a la demencia.
Demencia senil ¿es lo mismo?
No exactamente. La demencia senil se considera como el conjunto de signos y síntomas que se producen por una alteración cerebral que provoca la pérdida de capacidad cognitiva en pacientes de edad más avanzada. A diferencia de un envejecimiento normal, esta condición suele acompañarse de forma más acentuada, de alteraciones del estado de ánimo y a nivel conductual.
¿Qué tipos de demencia hay?
Desde el servicio de neurología, clasificamos las demencias en dos grandes grupos: demencias degenerativas primarias y demencias generativas secundarias.
Demencias degenerativas primarias
A este tipo de demencias pertenece la enfermedad de Alzheimer, que es considerada la principal causa de demencia. Pero también entra dentro de este grupo la demencia de cuerpos de Lewy y la demencia frontotemporal, que afecta fundamentalmente al comportamiento y al lenguaje.
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Enfermedad de Alzheimer
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Demencia de cuerpos de Lewy
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Demencia frontotemporal
Demencias secundarias
Como la demencia vascular es el segundo tipo más frecuente de demencia, originada por la interrupción del flujo sanguíneo en el cerebro (infartos cerebrales).
Además estas demencias secundarias pueden estar producidas por infecciones del sistema nervioso central tras sufrir un traumatismo craneoencefálico (TCE) o por problemas autoinmunes como es el caso de las encefalitis.
Muchas personas con la enfermedad de Parkinson también pueden presentar síntomas de demencia en las fases avanzadas de la enfermedad.
¿Cuáles son los síntomas del Alzheimer? Señales de alarma
Es muy importante conocer cuáles son los síntomas que aparecen en las distintas fases de la enfermedad de Alzheimer para acudir al neurólogo a tiempo.
Fase inicial de la enfermedad (primeros síntomas)
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Dificultad para recordar información reciente o presentar alteración de la memoria a corto plazo.
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Cambios en el estado de ánimo: alteraciones del comportamiento y del estado de ánimo como apatía o depresión.
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Repetición constante de preguntas o ideas diariamente.
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Problemas o dificultad para manejar el dinero o para resolver operaciones sencillas de cálculo matemático.
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Desorientación en la calle de lugares conocidos.
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Pérdida frecuente de objetos.
Fase avanzada de la enfermedad
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Dificultad para realizar actividades básicas (vestirse, asearse de forma autónoma)..
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Alteraciones del sueño.
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Incapacidad para vestirse o asearse de forma autónoma.
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Desorientación temporal y espacial.
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Problema para nombrar cosas comunes como objetos simples.
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Dificultad para reconocer a familiares cercanos.
Factores de riesgo: ¿Por qué aparece el Alzheimer?
En la mayoría de los pacientes la enfermedad de Alzheimer aparece debido a la combinación de factores genéticos, ambientales y del estilo de vida que van provocando un daño progresivo a nivel cerebral dando lugar a los síntomas neurológicos.
Actualmente la principal causa por la que aparece la enfermedad de Alzheimer es la alteración en el funcionamiento de proteínas cerebrales, generando sustancias tóxicas que provocan un daño en las células cerebrales o neuronas. Estas neuronas dañadas pierden su capacidad funcional y posteriormente aparece la muerte neuronal desapareciendo su conexión con otras neuronas.
Factores de riesgo no modificables
Como es el caso de la edad (la enfermedad suele aparecer a partir de los 65 años) y predisposición genética a padecer esta enfermedad.
Factores de riesgo modificables
Son factores que se pueden evitar como los factores de riesgo cardiovascular, entre los que destaca la hipertensión, la dislipemia, la diabetes y los hábitos tóxicos (alcohol, tabaco, otras drogas…). El estilo de vida es muy importante a la hora de aumentar la probabilidad de desarrollar una demencia sobre todo la nutrición hipercalórica y el sedentarismo, pero no debemos olvidar la influencia de actividad cognitiva y social.
¿Cuál es la prevalencia de la demencia?
Actualmente existe en torno a 50 millones de personas diagnosticadas de demencia a nivel mundial. Cada año se diagnostican cerca de 10 millones de nuevos casos de demencia en el mundo.
A nivel nacional, en España unas 800.000 personas padecen enfermedad de Alzheimer y cada año se diagnostican unos 40.000 casos nuevos. Estos datos son solo aproximados porque hay muchos pacientes que padecen esta enfermedad pero no llegan a ser diagnosticados.
¿Cómo se diagnostica la demencia?
El diagnóstico debe realizarse por un neurólogo especializado. En el Hospital Cruz Roja de Córdoba, realizamos una exhaustiva evaluación evaluación neurológica que se complementa con pruebas cognitivas y neuropsicológicas que demuestren el deterioro cognitivo de forma objetiva. Para el diagnóstico de demencia se emplean:
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Pruebas de neuroimagen como la tomografía computarizada (TC) y resonancia magnética (RM) craneal para evaluar la estructura del cerebro.
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En casos seleccionados en el que el diagnóstico ofrezca dudas se recurre a la tomografía por emisión de positrones (PET) para detectar depósitos de proteína amiloide, el biomarcador típico de la enfermedad de Alzheimer.
El diagnóstico precoz es clave para iniciar tratamientos que pueden ralentizar la evolución.
Tratamientos para la demencia y el Alzheimer
Aunque en la actualidad no existe un fármaco que cure definitivamente el Alzheimer, sí disponemos de terapias para ralentizar su evolución y mejorar la calidad de vida.
Tratamiento farmacológico
Actualmente hay medicamentos que pueden aliviar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Los principales efectos secundarios de los fármacos antidemencia son gastrointestinales como las náuseas, vómitos o diarrea. Pero también pueden aparecer otros síntomas como mareo, confusión, somnolencia, fatiga, cefalea o alucinaciones.
Estimulación cognitiva: un pilar fundamental para personas con Alzheimer
Para mejorar la capacidad cognitiva del paciente con demencia, es muy importante acudir a un centro que disponga de neuropsicología con estimulación cognitiva. En el caso de las demencias, la estimulación cognitiva es una intervención terapéutica complementaria al tratamiento farmacológico que no solo ayuda a retardar la progresión del deterioro que presentan estas personas, sino que además ayudan a evitar la desconexión del entorno, a fortalecer las relaciones sociales y a potenciar la autoestima.
En el Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba contamos con neuropsicólogos especializados que realizan programas de:
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Estimulación cognitiva
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Rehabilitación neuropsicológica
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Entrenamiento de memoria
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Apoyo emocional y psicoeducación
Estas intervenciones ayudan a:
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Ralentizar el deterioro
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Mantener la autonomía
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Mejorar la autoestima
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Favorecer la conexión con el entorno
¿Puede prevenirse la demencia?
Los estudios neurológicos indican que hasta un 30% de los casos podrían prevenirse adoptando hábitos saludables:
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Realización de ejercicio físico de forma regular.
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Evitar los hábitos tóxicos como el tabaco y el alcohol.
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Tener con frecuencia relaciones sociales y ejercitar la mente.
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Mantener una dieta equilibrada (dieta mediterránea).
Todos ellos son factores muy importantes para proteger al cerebro frente a esta enfermedad neurodegenerativa.
Importancia del diagnóstico precoz de la demencia
La mayoría de estos medicamentos funcionan mejor en pacientes que se encuentran en su fase inicial. Por eso es fundamental acudir a un centro especializado ante los primeros síntomas.
En el Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba, ofrecemos:
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Diagnóstico neurológico avanzado
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Valoración neuropsicológica
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Seguimiento personalizado
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Programas de estimulación cognitiva
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Apoyo a familiares y cuidadores
¿Necesitas una valoración neurológica?
El Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba dispone de un equipo experto en Alzheimer, demencias, trastornos cognitivos y enfermedades neurodegenerativas entre otras patologías neurológicas.

