Dr. José Luis Domínguez

Especialista en Digestivo

Hospital Cruz Roja de Córdoba

¿Qué es el SIBO y desde cuándo se conoce en la práctica médica, desde hace décadas o es más reciente?

La palabra SIBO son las siglas en inglés de Sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, y es una enfermedad que se conoce desde hace décadas, aunque últimamente se ha puesto de moda.

El intestino delgado es el encargado de absorber los nutrientes procedentes de los alimentos que ingerimos. En el intestino grueso (colon) coexisten diferentes tipo de bacterias que viven en armonía con nuestro cuerpo. Si por cualquier causa, esas bacterias colonizan el intestino delgado, que suele ser un espacio libre de bacterias, se puede producir una alteración a la hora de absorber los alimentos y producir síntomas.

¿Por qué se habla ahora tanto de este trastorno digestivo llamado SIBO?

Creo que se habla tanto de este trastorno digestivo gracias a las redes sociales. Se puede encontrar todo tipo de información, con pacientes que cuentan sus experiencias, tratamientos  e incluso autodiagnosticándose. Por desgracia, cada vez llegan más enfermos a las consultas con el diagnóstico hecho en  casa y solicitando que se les hagan las pruebas oportunas para confirmarlo.

¿Ha crecido su incidencia del SIBO por algún motivo especial?

Creo que el aumento de diagnósticos de SIBO son consecuencia de la gran demanda de atención médica que tienen los pacientes que sufren distensión abdominal (gases) y quieren buscar su origen. En la gran mayoría de los casos ese hinchazón puede ser debido al estrés, cambios en la dieta e incluso secundario a la toma de determinados medicamentos. No todo lo que parece SIBO es SIBO.

¿A qué tipo de paciente es más habitual que se le diagnostique este trastorno, por sexos, edad, patologías que presente?

El 70% de los pacientes que tienen SIBO son mujeres y puede aparecer a cualquier edad, siendo más frecuente en personas mayores. Lo que hace que el intestino esté libre de bacterias es la existencia de ácido en el estómago, la indemnidad de una barrera natural que es la válvula ileocecal (que regula el paso del contenido entre el intestino delgado y el grueso) y sobre todo la movilidad del intestino que sirve de arrastre. Cualquier enfermedad o circunstancia que altere estas defensas naturales provocará un mayor riesgo de SIBO, como puede ser las alteraciones anatómicas (tras una cirugía, adherencias..), alteraciones en la movilidad (medicamentos que enlentecen el peristaltismo, síndrome de intestino irritable, el estrés, etc) y reducción en el ácido (toma de antisecretores, gastritis atrófica..) entre otras.

¿Qué síntomas se pueden asociar con el SIBO?

Los síntomas más frecuentes del SIBO son:

  • Distensión abdominal

  • Meteorismo (flatulencias)

  • Dolor abdominal

  • Diarrea e incluso estreñimiento

  • En casos graves, aparecerían síntomas secundarios a los déficits nutricionales.

Estos síntomas son muy inespecíficos y comunes en otras enfermedades también, por lo que no siempre se le puede atribuir a esta enfermedad.

Aprovecho para indicar que el tener gases, ruido intestinal, algo de distensión, algún retortijón, cuando ingerimos determinados alimentos que contienen mucha fibra, fructosa (fruta, verduras, legumbres..) y fructanos (trigo, centeno, avena, cebada) es normal. No debemos asustarnos si tras comer una pizza o una fabada tenemos gases. Se convierte en enfermedad cuando nos afecta a la calidad de vida y durante tiempo.

¿Cómo se puede diagnosticar el SIBO? ¿Qué tipo de pruebas son necesarias?

Para diagnosticar el SIBO, lo primero que hay que hacer es sospecharlo y hacer una historia clínica completa. Para confirmar el diagnóstico, la prueba que más usamos es el test del aliento con hidrógeno y metano, dando como sustrato lactulosa, que es un azúcar no absorbible. Pero esta prueba no es infalible.

¿A todas las personas que les da positivo la prueba de SIBO hay que tratarlas o hace falta algún tipo de prueba añadida más, una vez conocido el positivo?

Sólo hay que tratar a los que tienen síntomas compatibles y una prueba positiva. Un test positivo sin más no tiene ningún valor. No son necesarias más pruebas adicionales.

¿Qué tipo de tratamiento se prescribe a las personas con SIBO?

El tratamiento del SIBO más importante es la toma de antibióticos, siendo la Rifaximina el más frecuente usado, por su perfil de seguridad y capacidad de repetición de dosis.  Hay que valorar los fármacos que toma el enfermo por si alguno se ha de modificar y dependiendo de los síntomas, añadir algún procinético (acelera la movilidad del intestino).

¿Al margen del abordaje farmacológico es necesario seguir alguna dieta en particular para el SIBO o dejar de tomar ciertos alimentos?

Existen dietas que pueden ayudar a mejorar los síntomas del SIBO inicialmente, sobre todo el hinchazón, como es la baja en FODMAP (son carbohidratos que se absorben mal en el intestino), pero no es saludable el mantenerlas en el tiempo, aparte de ser muy sacrificada.

¿Se suele curar el SIBO a quien se le diagnostica?

Los pacientes con SIBO mejoran con el tratamiento, pero la enfermedad suele recurrir. Si no se ha modificado la causa del SIBO, lógicamente es fácil que pueda volver a aparecer la enfermedad. En algunos pacientes se les realizan tratamientos de una semana al mes con antibiótico para controlar la sintomatología.

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