La Colonoscopia, ¿Qué es y para qué se realiza?

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La Colonoscopia, ¿Qué es y para qué se realiza?

Equipo médico de Endoscopias Digestivas de Córdoba SLP

Hospital Cruz Roja de Córdoba

El cáncer de colon es el segundo cáncer más frecuente en la población humana. La colonoscopia ha demostrado ser una técnica no sólo capaz de diagnosticarlo con fiabilidad, sino que se ha demostrado eficaz para su detección temprana e incluso para la detección de lesiones en el colon que pueden anteceder al cáncer en varios años.

¿Qué es una colonoscopia?

La colonoscopia es la exploración del intestino grueso (también denominado colon) realizada con un instrumento en forma de tubo alargado y flexible denominado colonoscopio.

Colonoscopio

El colonoscopio está dotado de unos dispositivos internos que permiten la iluminación del interior del colon por los tramos por donde pasa, de una fibra óptica que transmite las imágenes del colon a un monitor o televisor y un canal interno para pasar a su través diferente material para tomar biopsias con unas pinzas, extirpar pólipos, inyectar medicamentos o quemar heridas para cauterizarlas. También cuenta con un aspirador para aspirar los restos de líquido que puedan haber quedado de la preparación del colon y así permitir ver con el mayor detalle las paredes del colon.

El colonoscopio se pasa a través del ano del paciente y se avanza por el colon, bien directamente por el médico que realiza la prueba o con la ayuda de personal de enfermería. A veces la exploración es corta y se llama Rectosigmoidoscopia porque sólo pretende revisar el final del colon, en los tramos más cercanos al ano, que son el recto y el sigma. No obstante, lo habitual es intentar revisar todo el colon por completo, recorriéndolo hasta el principio del mismo, en el lugar donde se une al intestino delgado y que se llama ciego. Ese lugar está a la derecha del abdomen, donde tenemos el apéndice.

Para que el paso del endoscopio no produzca molestias en el ano y en el colon va lubricado en su exterior y, para que el médico vea bien todos los detalles de las paredes internas del colon, es preciso insuflar un poco de aire para distender el colon, hinchándolo levemente.

Alternativas a la colonoscopias. Estudio del colon

Hay otros estudios que pueden servir como alternativa a la colonoscopia para el estudio del colon, como son:

1- Enema opaco

Consiste en meter a través del ano un líquido blanco, opaco a los rayos x, como si fuera un enema de colon, y realizar radiografías con el paciente tumbado en una camilla.

Es menos molesto que cuando se mete un tubo y aire con la colonoscopia, pero esta prueba identifica menos lesiones en el colon, a veces detecta lesiones que parece que existen pero son una falsa imagen y, lo peor de todo, no permite ni tomar biopsias de las lesiones que encuentre ni extirparlas, como sí logra hacer la colonoscopia.

Su uso está indicado en pacientes que no van a tolerar una colonoscopia, para la detección de fístulas o fugas del colon, cuando no esperamos encontrar lesiones importantes y si queremos sobre todo descartar lesiones de relevancia. A veces no queda más remedio que confiar en este estudio para los pacientes en los que la colonoscopia no es posible por ser muy dolorosa o imposible técnicamente por múltiples adherencias del intestino, diverticulosis múltiples o pacientes en una situación clínica delicada.

2- Colonografía por TAC

No todos los centros disponen de esta técnica. Consiste en poner un enema al paciente para poder realizar radiografías mediante TAC (“escáner”). Con ello podemos ver hasta lesiones de pequeño tamaño en las paredes del colon. De nuevo su problema es que, al ser un procedimiento “externo”, ni permite la toma de biopsias ni extirpación de los pólipos que pudiese detectar.

 ¿Cuándo está indicada una colonoscopia?

La colonoscopia tiene múltiples indicaciones, algunas para aclarar de dónde pueden venir los síntomas del paciente y otras que realizamos a pacientes sin síntoma alguno, con el objetivo de detectar lesiones que puedan llevar en el futuro a que el paciente acabe teniendo un cáncer de colon.  Las indicaciones más habituales de uno y otro grupo son:

Colonoscopia para aclarar el origen de los síntomas del paciente

  • Dolor abdominal.

Por si éste se debiese a alguna alteración en las paredes interiores del colon, como tumores, zonas estenóticas (zonas estrechas o cerradas en el colon), inflamaciones, divertículos complicados, etc.

  • Diarrea prolongada no explicada por otras pruebas.

Cuando el médico ha practicado ya estudios de una diarrea de larga evolución con análisis de las heces o de la sangre, cultivos y otras pruebas, la colonoscopia puede detectar que la diarrea sea debida a inflamaciones del colon (Colitis), a veces apreciable a simple vista durante la prueba y otras veces sólo detectable al microscopio mediante las biopsias que se toman durante la colonoscopia (Colitis microscópica).

  • Estreñimiento.

Si bien lo habitual en los estreñimientos de larga evolución es que no haya enfermedades de las paredes del colon, en estreñimientos más bruscos pueden detectarse alteraciones a veces graves del colon como estenosis (estrechamientos del colon), tumores benignos y malignos y otros problemas.

  • Cambios del ritmo intestinal.

De nuevo si son bruscos y rápidos pueden esconder alteraciones importantes de las paredes del colon.

  • Pérdida de sangre con origen en el tubo digestivo.

La pérdida de sangre por el tubo digestivo puede manifestarse con la detección de sangre roja clara y limpia que mancha las heces (lo que conocemos como rectorragia), a veces como heces oscuras del color del alquitrán (que conocemos como melenas) y otras veces en forma de pérdidas tan pequeñas que las heces no cambian de color pero que, por ser muy continuas, llegan a provocar anemia a los pacientes. La  colonoscopia puede identificar el punto sangrante, la importancia de la lesión que está provocando esta pérdida de sangre e incluso es capaz de tratar y eliminar esa lesión durante la misma exploración que estamos realizando para detectarla.

  • Anemia de origen no aclarado.

Como se ha mencionado antes, en muchas ocasiones no se ve la sangre a simple vista en las deposiciones. Se sospecha porque el paciente tiene una anemia importante no explicada por otras razones o porque en una analítica de las heces se detecta sangre que no se llega a detectar a simple vista. En ocasiones la causa puede ser un pólipo grande o incluso un tumor con un sangrado diario muy leve que no llega a teñir las heces.

  • Estudio de la enfermedad inflamatoria crónica del colon.

Hay inflamaciones crónicas del tubo digestivo como la Colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn o la colitis microscópica, que es preciso diagnosticar mediante una colonoscopia y toma de biopsias inicial y para las que va a ser preciso repetir estos estudios con cierta frecuencia para seguir la evolución de estas enfermedades y su respuesta a los tratamientos que su médico le indique.

  • Lesiones vistas con otros estudios radiológicos.

Como se dijo previamente, hay ocasiones en las que el enema opaco o la colonografía mediante TAC detectan posibles lesiones que hay que confirmar con visión directa de la misma mediante una colonoscopia que, además, nos servirá para tomar biopsias de las mismas e incluso extirparlas si es endoscópicamente posible.

  • Tratamientos.

Existen algunas lesiones del colon crónicas que es preciso tratar con colonoscopias en una sola sesión o en varias sesiones periódicas, como estenosis o estrechamientos benignos del colon (para dilatarlas o colocar prótesis que abran esa estenosis), lesiones superficiales sangrantes de forma crónica, pólipos, etc.

Colonoscopia para el cribado del cáncer de colon

El cáncer de colon es el segundo cáncer más frecuente en la población humana. La colonoscopia ha demostrado ser una técnica no sólo capaz de diagnosticarlo con fiabilidad, sino que se ha demostrado eficaz para su detección temprana e incluso para la detección de lesiones en el colon que pueden anteceder al cáncer en varios años. La realización de colonoscopias periódicas y la extirpación de esas lesiones que llamamos preneoplásicas, entre las que su representante más conocido son los pólipos de colon, ha permitido reducir la aparición del cáncer de colon casi a cero en los pacientes que se hacen estos estudios. Si el cáncer ya ha aparecido, puede detectarlo en unas etapas tan precoces que mejora mucho la supervivencia de los pacientes y la posibilidad de que se libren de los problemas derivados de ese cáncer.

Aunque probablemente tenga sentido que toda la población se realice estos estudios, de momento sí conocemos a las personas con más riesgo de tener un cáncer de colon y que son los que inexcusablemente se deberían hacer estos estudios. Son:

  • Personas de más de 50 años sin antecedentes personales ni familiares de cáncer de colon. Es raro que un cáncer de colon aparezca antes de esta edad.
  • Familiares de primer y segundo grado de otros pacientes que han tenido un cáncer de colon. Que lo haya sufrido un familiar directo (hermanos, padres y abuelos; no tiene tanta importancia si han sido tíos o primos) no quiere decir que necesariamente vayamos a heredar la posibilidad de tener un cáncer de colon, pero tendremos más posibilidades que el resto de la población, por lo que deberemos hacernos estos estudios con la frecuencia que nos diga nuestro médico. Esa frecuencia variará según el número de familiares con cáncer de colon y otros cánceres en la familia, la edad a la que hayan sido diagnosticados del tumor y lo que nos vayan encontrando en las endoscopias que nos vayamos haciendo. Cuantos más familiares tengamos, hayan tenido el cáncer con menos edad o tengamos nosotros más pólipos en las pruebas que nos vayan haciendo, más frecuente será que nos tengamos que hacer las colonoscopias, a veces cada unos pocos meses. Si no hay tanto riesgo puede ser que con repetirla cada 10 años sea suficiente.
  • Síndromes asociados a cáncer de colon. Hay algunas asociaciones de determinadas enfermedades con mayor frecuencia de cáncer de colon. También hay casos familiares con muy frecuente aparición de tumores en el colon que afectan a varias generaciones sucesivas y a varios miembros de cada generación. En estos casos puede ser necesario estudios con colonoscopia incluso cada año.
  • Presencia de marcadores genéticos de cáncer de colon. Hay algunos genes asociados a mayor aparición de cánceres en el colon. Si tras un estudio genético una persona los presenta, deberá hacerse colonoscopias y seguir las recomendaciones de su especialista.
  • Pacientes con Enfermedad Inflamatoria Crónica de larga evolución. Estas enfermedades sufridas de forma extensa en el colon y con duración de muchos años de padecimiento, hacen más frecuente la aparición de cáncer de colon, por lo que también obliga a revisiones periódicas con colonoscopia.

¿Qué diferencias hay con respecto a una endoscopia?

La gente suele referirse como “endoscopia” a la exploración con un endoscopio del tramo superior del aparato digestivo; esto es, la exploración del esófago, estómago y duodeno. En realidad endoscopia sólo se refiere a la técnica de revisar una estructura hueca del cuerpo humano con un tubo que se inserta a través de un orificio y endoscopia serviría entonces tanto para la exploración alta del tubo digestivo como la baja, que conocemos como colonoscopia. Lo correcto sería llamar a la exploración alta “endoscopia alta o panendoscopia oral” y a la baja “endoscopia baja o colonoscopia”.

¿Produce dolor al paciente?

La colonoscopia es un estudio incómodo para los pacientes. A veces porque no conocen lo que se les tiene que realizar, muchas veces porque la preparación de la prueba es algo pesada y otras porque la inserción del colonoscopio y la insuflación de aire resulta molesta. En los últimos años se han desarrollado varias estrategias para que esta prueba resulte lo menos molesta posible. Son:

  • Conocimiento de lo que se le va a realizar. El médico que le solicita la prueba y el especialista digestivo que la va a realizar tienen la obligación de explicarle lo que se le va a hacer. Es fundamental que lo conozca con antelación, entre otras razones porque le van a pedir que firme un consentimiento informado autorizando al personal médico su realización y que sirve como certificado de que se le han dado las explicaciones oportunas de la prueba, sus alternativas y sus posibles complicaciones.
  • Utilización de CO2. Antes, las colonoscopias se realizaban insuflando aire ambiente a los pacientes. Este aire llegaba a acumularse de tal forma en el colon que podía llegar a provocar dolor a los pacientes. En la actualidad la insuflación se realiza con dióxido de carbono (CO2). Este gas molesta menos, difunde a través del colon con facilidad y se elimina más fácilmente, con lo que la exploración es claramente menos molesta.
  • Sedación. Para minimizar las molestias de la prueba, a todos los pacientes que se la realizan se les administra por vía venosa una medicación que actúa como sedante. El sedante que se usa habitualmente es midazolán. Este fármaco hace efecto casi inmediato, provocando relajación y sueño a los pacientes. En muy contadas ocasiones, cuando la prueba llega a resultar dolorosa (intestinos largos, adherencias de los intestinos por cirugías previas en el abdomen, pacientes muy delgados) contamos con una sedación más profunda que es llevada a cabo por Anestesistas. Esta sedación más profunda se realiza añadiendo un medicamento llamado propofol, con el que el paciente entra en un sueño profundo con el que no nota en absoluto molestia alguna por el procedimiento.

Preparación para una colonoscopia

Para poder certificar que el colon de un paciente no tiene alteración alguna es preciso ser muy exigente en la realización de una colonoscopia de calidad máxima. El factor más importante para ello es que el colon esté completamente limpio de heces y de restos líquidos.

  • Para ello el paciente debe tomar en las horas previas a la prueba una medicación laxante (como si fuese un “purgante”) junto con una importante cantidad de líquidos. Hay varios medicamentos que producen este efecto y al solicitar la cita de la colonoscopia se le recomendará cuál es el más adecuado para que el colon esté en las mejores condiciones para su estudio. Aunque estas preparaciones son incómodas de tomar, tenga en cuenta que si no lo hace correctamente y quedan residuos en el colon, pueden ocultar pólipos, lesiones, zonas de sangrado e incluso tumores y el estudio no habrá servido para lo que se buscaba.

Debe realizar una dieta líquida el día previo a la prueba e ingerir una solución de limpieza especial (que le producirá diarrea) según las indicaciones realizadas por su médico, ya que es necesario limpiar el colon de heces para una correcta visualización del mismo; por ello en ocasiones además se indica la colocación de enemas. El día de la prueba, deberá acudir en ayunas de al menos 4 horas.

Técnica de la colonoscopia

El estudio empieza con la certificación por parte del personal de endoscopia de la identidad del paciente y la explicación del procedimiento a realizar.

Le preguntarán:

  • Si tiene alergias a fármacos
  • Si tiene enfermedades relevantes del corazón y pulmón
  • Si está tomando hierro o alguna otra medicación que dificulta la normal coagulación de la sangre*

*Al pedir la cita se le va a preguntar por ello por si tiene que suspender alguno de estos medicamentos unos días antes de la colonoscopia.

 

Luego se le canalizará una vía venosa para administrar la medicación que precise como sedante y finalmente se comienza con el estudio.

Revisar un colon completo lleva en torno a 20 minutos como media. A veces este tiempo es mucho menor y se puede prolongar en estudios en los que el paso por el colon sea más dificultoso por la presencia de divertículos, adherencias o intestinos más largos de lo normal. También porque se le encuentren pólipos, lo que obliga a la extirpación de los mismos si son accesibles a ello.

Los pólipos deben ser extirpados con extremo cuidado, tanto para no producirle sangrados u otras complicaciones, como para intentar recuperarlos para su estudio al microscopio. Este estudio nos dirá si el pólipo es benigno o maligno, si con la extirpación se considera ya resuelto o si precisa complementarse el tratamiento con otras técnicas. Además servirá para planear la frecuencia con la que usted se tiene que repetir las colonoscopias.

Como se ha comentado previamente, puede ser necesario tomar biopsias de las paredes del colon para estudio al microscopio. No debe temer a la extirpación de los pólipos ni a la toma de biopsias: todo esto se hace a través de un canal que tiene el endoscopio y no solo no sentirá dolor durante estos procedimientos, sino que ni siquiera sentirá molestia alguna.

Tras acabar con la realización de la colonoscopia se le intenta aspirar en lo posible el aire que le hemos insuflado y se retira el endoscopio.

El personal de enfermería puede administrarle un antídoto para la sedación, para que se “despierte” más rápido, y le ayudará a vestirse en el caso de que lo necesite.

El médico le explicará del modo más comprensible posible lo que se he encontrado y lo que ha hecho durante la prueba. Luego le acompañarán a la sala de espera para que se recupere durante unos 20 minutos o el tiempo que precise para que pueda salir del hospital andando sin problemas y acompañado por sus familiares. A partir de ese momento puede volver a comer. Lo que no debe hacer es conducir ni actividades que precisen una atención importante, puesto que deberán pasar algunas horas para que se elimine por completo el sedante de su organismo.

Si se le han tomado biopsias o se le han extirpado pólipos, le entregaremos las muestras en un bote con formol para que las lleve al departamento de Anatomía Patológica, donde las analizarán.

Puede hacer una vida normal a partir de entonces. Puede ser que por haber limpiado el colon de forma tan completa no realice una deposición hasta pasados unos días. Deberá observar el aspecto de las deposiciones en el caso de que se le hayan extirpado pólipos: el riesgo de que la herida interna sangre es muy leve, pero de ocurrir deberemos detectarlo lo antes posible.

Riesgos de la colonoscopia

La colonoscopia es una prueba muy segura, siendo las complicaciones poco frecuentes, sobre todo si la prueba es sólo diagnóstica; son algo más frecuentes si se aplican tratamientos.

Como método de vigilancia y prevención, todos los pacientes que se realizan una endoscopia están monitorizados durante la prueba con un pulsioxímetro: un aparato que se le coloca en el extremo de un dedo y que nos informa de cómo late su corazón y cómo funcionan sus pulmones.

Entre las posibles complicaciones mayores se encuentran:

  • Sangrado interno con la aparición de sangre en la deposición, suele ser mínimo y puede aparece hasta varias semanas después de la colonoscopia.

  • Perforación del colon. Esta es una complicación grave que puede necesitar tratamiento quirúrgico; pero es una complicación poco frecuente (una de cada 1500-2000 colonoscopias). Es muy raro que ocurra en una exploración diagnóstica y suele aparecer cuando se hacen polipectomías, en pacientes con diverticulosis importante o exploraciones sobre un colon rígido con muchas adherencias de cirugías abdominales previas.

  • Reacciones adversas a los medicamentos administrados.

  • omplicaciones cardiacas, que puede incluso conducir a la parada cardio-respiratoria, complicación extraordinariamente poco frecuente. A veces ocurren mareos por reacciones vagales que se resuelven administrándole medicación específica por la vía venosa.

  • Complicaciones pulmonares. También son raras. A veces baja la saturación de oxígeno (la cantidad que tenemos de oxígeno en la sangre) lo que se resuelve sin problema con la administración de oxígeno puro por unas “gafas nasales”.

Si después del procedimiento notase dolor abdominal que no cediese con sus analgésicos habituales (paracetamol y/o metamizol), fiebre o expulsión de sangre por el ano deberá acudir a Urgencias.

¿Tiene contraindicaciones la colonoscopia?

No existen contraindicaciones absolutas. Sin embargo, existen ciertas contraindicaciones relativas a la hora de realizar la prueba sólo con fines diagnósticos, como son: insuficiencia cardíaca grave descompensada, insuficiencia respiratoria grave, infarto agudo de miocardio reciente, perforación de algún órgano del tracto digestivo y alteraciones graves de la coagulación que predispongan al sangrado.

Se ha de valorar en pacientes de edad avanzada o de situación clínica delicada si merece la pena la realización de estos estudios frente a los riesgos que pueda tener y previendo si se va a poder hacer algo con la información que se obtenga del estudio.

 

CONCLUSIÓN

Con todo lo expuesto, el mensaje que debe quedar es que una colonoscopia, aunque incómoda en ocasiones, aporta tal cantidad de información que merece la pena realizarla cuando está indicada. Si su médico le comenta que debería realizársela, tenga en cuenta que lo hace por su salud y habrá valorado los riesgos y beneficios en su caso. No le tema a esta prueba, porque vamos a hacer todo que esté en nuestras manos para que le resulte lo menos molesta posible. Créanos que los peores momentos por los que pasa un endoscopista es cuando aparecen lesiones avanzadas y tumores en pacientes a los que su médico les indicó que debían hacerse estos estudios y por temor a lo desconocido el paciente no se los hizo a tiempo. De cualquier manera, además de lo que su médico le indique e informe, el endoscopista  está a su disposición para darle toda la información que necesite.

 

 
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