Entrevista al Dr. Juan José Ochoa
Coordinador del Instituto de Neurociencias
Neurólogo en Córdoba
Hospital Cruz Roja de Córdoba
Identificar los primeros síntomas del Alzheimer es uno de los mayores retos para las familias. A menudo, los primeros fallos de memoria se confunden con simples despistes propios de la edad, retrasando un diagnóstico que resulta vital.
Se estima que solo en la provincia de Córdoba conviven más de 15.000 pacientes con esta enfermedad neurodegenerativa. Desde el Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba, el Dr. Juan José Ochoa, coordinador y médico especialista en Neurología, advierte sobre la necesidad clínica de prestar atención a los signos de alarma. Una detección precoz no solo mejora drásticamente la calidad de vida del paciente, sino que minimiza los riesgos y complicaciones derivados del deterioro cognitivo.
¿Cuáles son los primeros síntomas y signos de alarma del Alzheimer?
Con motivo del Día mundial del Alzheimer, el equipo de neurólogos y profesionales del Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba, con el Dr. Juan José Ochoa al frente, quiere insistir en la importancia de observar el comportamiento diario del paciente. El diagnóstico precoz de esta enfermedad ayudaría a que la persona afectada tenga una mejor calidad de vida y disminuyan los problemas derivados de la discapacidad producida por la misma. Si detectas varios de los siguientes signos de alarma de forma continuada, es aconsejable programar una valoración médica.
1- Pérdida de memoria reciente (memoria episódica)
Es el síntoma principal y el que habitualmente da inicio a la sospecha clínica. El paciente muestra serias dificultades para retener nueva información y olvidan rápidamente lo que acaban de aprender. Es frecuente que hagan muchas veces las mismas preguntas, olviden citas médicas o eventos familiares y le cueste trabajo manejar nuevos instrumentos o dispositivos que antes usaban sin problema. Aunque no en todos los casos, muchos de los pacientes no son conscientes de su problema, y niegan insistentemente que les ocurra. Este hecho es un síntoma llamado “anosognosia”.
2- Dificultad para realizar tareas cotidianas complejas
Acciones que antes resultaban rutinarias comienzan a suponer un reto inasumible. Esto incluye tareas como cocinar, hacer la compra de forma autónoma, manejar dinero del hogar o participar en juegos de mesa como el dominó o las cartas. Al verse superados, los pacientes tienden a evitar todas estas situaciones.
3- Dificultad de lenguaje y comunicación
El deterioro cognitivo también afecta al área del lenguaje. Es común que el paciente no encuentre el nombre exacto de objetos cotidianos o personas cercanas. Conforme el Alzheimer avanza, el discurso se llenando de pausas para encontrar las palabras, y de circunloquios (dar rodeos para explicar algo) y el uso abusivo de palabras comodín como “cosa” o “eso” para suplir la falta de vocabulario.
4- Desorientación espacial y temporal
La dificultad para orientarse en el espacio y en el tiempo es un signo de alarma crítico. El paciente puede confundir fechas, estaciones del año e incluso llegar a perderse en calles o rutas de su propia ciudad que previamente conocía a la perfección.
5- Apatía, depresión, falta de interés y motivación en las actividades diarias.
El Alzheimer no solo afecta a la memoria, sino también al estado de ánimo. La falta de interés, la pérdida de motivación por aficiones pasadas y la apatía generalizada son síntomas tempranos muy recurrentes. De hecho, se estima que alrededor del 50% de las personas con Alzheimer cumplirán los criterios diagnósticos clínicos de depresión mayor en alguna fase de la enfermedad.
La importancia del diagnóstico precoz y diferencial en Neurología
El Dr. Juan José Ochoa, neurólogo y coordinador del Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba, subraya un aspecto clínico fundamental:
“Estos síntomas no se deben minimizar especialmente si afectan la actividad de la vida diaria. Muchas personas no les dan importancia diciendo que son despistadas y comienzan a pedir ayuda constante a la familia. Lo principal es acudir a un neurólogo que confirme o descarte el diagnóstico. Es importante hacer un correcto diagnóstico diferencial antes de confirmar el diagnóstico de enfermedad de Alzheimer dado que existen enfermedades que se pueden presentar con los mismos síntomas pero tienen distinto tratamiento.”
Ochoa insiste en que un correcto diagnóstico diferencial a tiempo es muy importante para evitar accidentes y problemas mayores. “No es raro encontrar casos en los que se han sufrido accidentes en la cocina, con las tomas de medicación, conducción de vehículos o han tenido problemas económicos por falta de cálculo”.
Además, confirmar el diagnóstico en fases tempranas previene problemas graves. Es habitual encontrar casos no diagnosticados que han derivado en accidentes domésticos (olvidos en la cocina), errores graves en la toma de medicación, accidentes de tráfico o problemas financieros severos. Un diagnóstico precoz permite iniciar el tratamiento farmacológico y terapéutico de forma temprana, retrasando el avance de la dependencia.
Abordaje multidisciplinar del Alzheimer en el Instituto de Neurociencias
Diagnóstico inicial de la enfermedad
Desde el punto de vista diagnóstico, el Instituto de Neurociencias del Hospital Cruz Roja de Córdoba, cuenta con neurólogos que realizan el diagnóstico inicial mediante la presentación clínica y test neuropsicológicos de cribado o “screening”. Posteriormente, dependiendo de cada caso, se realizan pruebas analíticas y neuroimagen como TC y RM Craneal para evaluar otras posibles causas de deterioro cognitivo.
Examen neuropsicológico complementario
En algunos casos, el neurólogo considera preciso realizar examen neuropsicológico realizado por un neuropsicólogo experto, pruebas de Medicina Nuclear que evalúan los depósitos de Beta Amiloide en el cerebro o el metabolismo cerebral, EEG, determinaciones genéticas así como marcadores específicos y otras determinaciones en el líquido cefalorraquídeo.
Tratamiento específico y terapias complementarias para el Alzheimer
Una vez confirmado el diagnóstico, el equipo médico plantea un tratamiento farmacológico (inhibidores de la colinesterasa y antagonistas del NMDA), así como medicación de soporte para los síntomas neuropsiquiátricos concurrentes.
Sin embargo, el tratamiento médico se complementa siempre con un abordaje no farmacológico. mediante estimulación cognitiva y terapia ocupacional diseñados para prolongar la autonomía del paciente y mejorar la calidad de vida de todo el entorno familiar.
El abordaje, aunque dirigido por un neurólogo experto, siempre es multidisciplinar, donde intervienen psiquiatras, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales y logopedas que trabajan en conjunto para obtener los mejores resultados.
¿Te preocupan los fallos de memoria de un familiar?
Un diagnóstico a tiempo es vital para proteger su calidad de vida. Nuestro equipo médico está aquí para ayudaros. Si necesitas atención inmediata, recuerda que disponemos de Urgencias 24 horas en Córdoba.

